- Después de las sesiones de estudio y la recogida de los análisis necesarios, se necesita normalmente una sesión de cirugía. Al día siguiente de la cirugía, se hace la prueba de la estructura de la prótesis. El segundo día se fija la prótesis. La duración del tratamiento entre la colocación de los implantes y la prótesis fija dura 3 días, en la mayoría de los casos.
- La prótesis de transición realizada dentro de dos días, es un puente fijo con una estructura interna de alta rigidez y dientes de resina que se coloca después de la cirugía de los implantes y funciona como un fijador externo. Este puente fijo con los dientes se utiliza en la mayoría de los casos entre 3 y 5 meses minimo, antes de realizar la prótesis final.
- Antes de la cirugía, hay diferentes sesiones para determinar los deseos del paciente y las mejores formas y tintas de la prótesis que se realizará en el acto. Cuando se realice la prótesis final algunos meses después, se pueden modificar algunos detalles, si el paciente lo desea.
En la mayoría de los casos, los implantes son bien aceptados. En los casos de reconstrucciones totales de un maxilar o de una mandíbula, la posibilidad de tener un implante no estable no afectará la dentadura y se podría reemplazar si fuera necesario, sin afectar los resultados, porque este implante se beneficia del soporte de los otros implantes y de las fuerzas repartidas en toda la boca.
Debido a las zonas de atrófia ósea que son operadas, esta técnica necesita un aprendizaje específico mucho mas largo y regular durante años y una validación del cirujano con un diploma universitario de implantología basal o dentro de los cursos especificos para tener la autorizacíon de colocar los implantes de la implantología basal. La implantología basal es una especialidad dentro de la implantología dental.
El mantenimiento se debe hacer con implantólogos que conocen bien la implantología basal, que están cualificados con los conocimientos y las formaciones específicas de esta técnica, con el fin de poder hacer los controles adecuados. Durante los 3 primeros años se deben hacer controles cada 6 meses y después una vez al año con un profesional de la implantología basal o con un odontologo que comunica con un profesional de la basal con el fin de hacer beneficiar a su paciente de las mejores condiciones de seguimiento y mantenimiento.